El fiscal Juan Pablo Klinger lo imputó de homicidio calificado por el vínculo. Además, lo acusan de haber escrito amenazas que recibió la misma familia
El violento asesinato de Susana Beatriz Montoya (74) en Córdoba sigue conmocionando a la sociedad, especialmente por su vínculo con la historia oscura de la dictadura argentina. La víctima, viuda del comisario secuestrado y asesinado durante ese período, generó un debate sobre la violencia familiar y las implicaciones de su muerte.
En el marco de la investigación, este jueves detuvieron a Fernando Albareda, hermano de Ricardo Albareda, quien es representado por el abogado Juan Pablo Bastos.
En declaraciones a Cadena 3, Bastos expresó que su cliente «tiene la plena convicción de que el autor del crimen es su hermano». Agregó que «esta razón se debe a una serie de indicios, fundamentalmente marcado por la personalidad sumamente interesada en la cuestión económica y el dinero». «Por codicia llegó al extremo de matar a su propia madre», completó.
El abogado también destacó que la motivación detrás del crimen podría estar relacionada con el deseo de hacerse del 100% de la indemnización que la familia debe recibir.
Se trata del resarcimiento económico de 70 millones de pesos por el asesinato de su padre Ricardo Albareda, quien era subcomisario con función en la División Comunicaciones de la Policía local y militaba en el ERP. El 25 de septiembre de 1979 fue secuestrado por una patota del D2.
Ese resarcimiento fue publicado en el Boletín Oficial de la Provincia en el marco de la «reparación histórica del legajo laboral» de Albareda, en el contexto de la Ley que reconoce a trabajadores que fueron Víctimas del Terrorismo de Estado pero Susana Montoya no llegó a cobrarlo.
En tanto, cuando sucedió el crimen, entre el jueves y el viernes de la semana pasada, Fernando Albareda, había denunciado en diferentes medios de comunicación el brutal asesinato de su madre. En esas entrevistas, el militante de derechos humanos había advertido que previamente recibieron amenazas.
Fuentes del Ministerio Público Fiscal anticiparon que los elementos de la investigación son contundentes en contra de Albareda. Además, se determinó que las amenazas que se encontraron en la casa de la mujer asesinada tienen el mismo grafismo que unas anteriores que el propio Albareda había denunciado en diciembre. La similitud de los rasgos en ambos mensajes fue determinada por la Policía Judicial.
Albareda fue imputado como supuesto autor de homicidio calificado por el vínculo.
El comunicado del fiscal Juan Pablo Klinger, quien imputó a Albareda, explica que «se ha llegado a la decisión comunicada, a partir de la incorporación de profusos y contundentes elementos probatorios que permitieron reconstruir de manera forense, las circunstancias que nos llevan a sostener que existen motivos bastantes para sospechar la participación del nombrado Fernando Armando Albareda en el hecho que nos ocupa».






































































