En lo que va de 2019, ya suman 26 los casos de sarampión, lo que se traduce en el peor brote de la enfermedad desde que se logró eliminar la circulación endémica en 2000.
En los últimos días se confirmaron 8 nuevos casos: cinco son hermanos de entre 5 y 19 años, hijos de una familia con ideología «antivacunas» de Ituzaingó; los otros tres son el de un joven de 19 años años, un nene de 10 y una beba de cinco meses de la Ciudad de Buenos Aires.
Los chicos tienen 5, 9, 13, 16 y 19 años. Y, más allá de que todos debían contar con al menos dos dosis de la vacuna triple viral, que protege contra sarampión, rubéola y paperas, cuya aplicación es gratuita y obligatoria, ninguno de ellos estaba vacunado.
“En los casos que se confirmaron ayer se trata de una mujer que cree en el movimiento antivacunas y se contagió en un centro de Salud porteño mientras compartía espera en la guardia con una de las personas que fue de las primeras registradas de este brote reciente”, indicaron fuentes de la cartera de Salud.
En este sentido, el responsable de la Dirección de Control de Enfermedades Inmunoprevenibles de la Secretaría de Salud, Cristián Biscayart, precisó a Télam que «Cuando esta mujer volvió a su casa contagió sin saber a sus cinco hijos, pero como ella tuvo síntomas rápido y pudo entender de qué se trataba tuvo el criterio para que sus chicos dejen de ir a la escuela antes de que pudiesen diseminar el virus lo que nos permitió tener un control de esa situación para evitar que se propague».
Biscayart detalló que «todos los casos confirmados en estos últimos días están vinculados de manera directa con los tres que se registraron hace dos semanas, el sarampión tiene un período de incubación de hasta tres semanas y se vuelve contagioso cuatro o cinco días antes de que se presenten las erupciones».
Respecto de la pertenencia al movimiento antivacunas de la mujer que fue confirmada ayer con Sarampión, Biscayart dijo que «es difícil evaluar la incidencia del movimiento antivacunas en estos brotes, pero no podemos soslayarlo porque 6 de los 16 contagios confirmados en este brote son de personas no vacunadas», destacó.
«Acá es muy importante lo que refuerza la nueva ley 27.941, que la gente entienda que hay obligatoriedad de vacunar, que no es algo optativo, ni que tenga que ver con objeciones de conciencia o religiosas. Al tomar este tipo de actitudes se está exponiendo a terceros. Si cada uno decide hacer lo que quiere, se pierde el lazo de comunidad. A cada uno le cabe una responsabilidad, porque su derecho termina donde comienza el de los demás, que es el derecho a estar protegidos», concluyó Biscayart.



































































