La familia de Milagros pidió constituirse como querellante en la causa por el asesinato de la joven de 22 años, cuyos restos fueron hallados en el placard del departamento de Horacio Grasso, en un edificio de la calle Buenos Aires al 300
La investigación por el femicidio de Milagros Bastos, la joven de 22 años cuyos restos fueron hallados en estado de descomposición en un placard del departamento de los hermanos Grasso en Córdoba, sumó esta semana un nuevo capítulo judicial.
El abogado Carlos Nayi solicitó la constitución como querellantes particulares de Mauricia Flores y Guillermo Reynoso, quienes criaron a Milagros desde que tenía tres meses de vida y hoy están a cargo del hijo de seis años que quedó huérfano tras su asesinato.
«Ellos son los papás del corazón, los que amamantaron, criaron y acompañaron a Milagros toda su vida. Hoy también tienen la tenencia legal de su hijo, que forma parte de esta familia que está devastada por el dolor, la impotencia y la indignación», señaló Nayi a La Voz.
Al momento de presentarse ante la Justicia, la madre adoptiva de Milagros, afirmó: «Nosotros nos hicimos cargo desde los tres meses de vida porque la mamá no la podía tener, estamos destruidos. Queremos Justicia por ella y por todo lo que ha hecho este tipo (Grasso), que caigan todos los que tengan que caer», sentenció la mujer.
La investigación sobre el presunto femicidio está a cargo del fiscal José Bringas. Mientras Horacio Grasso permanece detenido en la cárcel de Bouwer, su hermano Javier Grasso continúa prófugo, y las autoridades siguen en búsqueda de avances para esclarecer la responsabilidad de cada implicado en el caso.






































































