La causa que investiga la desaparición y femicidio de Cecilia Strzyzowski, la joven que fue vista por última vez el 1 de junio en Resistencia, tuvo un avance importante en las últimas horas con el resultado de las pericias realizadas por el Instituto de Medicina y Ciencias Forenses (IMCiF) de Chaco.
Para los investigadores, los huesos hallados en el río Tragadero son humanos y se corresponden a falanges de una mano y de un pie, mientras que para los abogados de la querella efectivamente pertenecen a la víctima.
En tanto, el Equipo de Fiscales Especial (EFE) que investiga el caso concluyó que Cecilia fue estrangulada por su esposo César Sena aunque no con una maniobra habitual sino mediante una toma de Jiu-Jitsu, las artes marciales que practicaba el ahora detenido.
De acuerdo al informe de los expertos del IMCiF que fue incorporado al expediente, los restos óseos encontrados el 22 de junio pasado durante un rastrillaje en una de las márgenes del Río Tragadero, lindero a la chanchería del matrimonio de Emerenciano Sena y su esposa Marcela Acuña (dos de los siete detenidos que tiene el caso), son humanos «por sus características anatómicas».
Ahora, peritos que llegaron desde Córdoba, buscarán revelar si pertenecen o no a la joven desaparecida. Para la defensa de Gloria, mamá de Cecilia, los huesos son de ella ya que estaban dentro de la misma bolsa donde apareció el dije reconocido por la familia.




































































