Tras la aprobación en el Senado, la senadora Bullrich, adelantó que el Gobierno insistirá con el texto sancionado
Luego de la aprobación de la reforma laboral en el Senado, la senadora y presidenta del bloque de la Libertad Avanza, Patricia Bullrich, afirmó que el Gobierno no aceptará cambios sustanciales cuando el proyecto sea tratado en la Cámara de Diputados y anticipó que el oficialismo insistirá con el texto sancionado por la Cámara alta. «La ley ya está, es esta», sostuvo durante una entrevista radial, al referirse al escenario legislativo que se abre en la próxima instancia parlamentaria.
Bullrich remarcó que el Senado conserva la última palabra en el trámite legislativo y dejó en claro cuál será la postura del oficialismo frente a eventuales modificaciones. «Esto ahora se discute en Diputados y el Senado siempre tiene la última palabra». En este sentido, agregó: «Si Diputados cambia un montón de cosas, a menos que haya algo que nosotros no nos hayamos dado cuenta y sea mejor, no vamos a cambiar la ley. La ley ya está, es esta».
La jefa del bloque oficialista destacó además el nivel de consenso alcanzado durante el tratamiento en el Senado, al señalar que el proyecto logró 42 votos en la mayoría de los artículos, superando con holgura el número necesario para su aprobación. «Eso significa estar bastante por arriba de lo que uno necesita», explicó.
Según detalló, ese margen permitió administrar disidencias parciales que ya estaban contempladas en la estrategia del oficialismo. «Eso estaba medido y acordado», dijo, en referencia a los senadores que anticiparon que no acompañarían algunos artículos específicos.
En ese marco, Bullrich sostuvo que el Gobierno logró construir una mayoría sólida a lo largo del debate parlamentario. «Vos juntás una mayoría que tiene que tener los votos necesarios para que la ley salga», afirmó, y subrayó que incluso en los tramos más ajustados el proyecto superó la mayoría requerida. «El último artículo se votó con 38 votos contra 29», precisó.
Al defender el contenido de la reforma, la ministra aseguró que el núcleo del proyecto no se alteró durante las negociaciones. «El corazón de la ley está intacto», enfatizó, y explicó que el eje central pasa por la modificación del sistema de negociación colectiva. «Cambia el sistema de quién negocia las convenciones colectivas de trabajo. Es un sistema que va de abajo hacia arriba, no de arriba hacia abajo», concluyó.




































































