Este viernes, en el estado de Florida, se realizó con éxito una prueba en tierra del cohete SLS, el nuevo megacohete de la NASA luego de dos intentos fallidos de despegue hace unas semanas y tras ser reparado exitosamente.
A principios de septiembre, el despegue del cohete SLS, debió ser cancelado en el último minuto debido a una fuga observada al llenar sus tanques con combustible criogénico (oxígeno e hidrógeno líquidos) altamente inflamable.
La agencia espacial estadounidense ha realizado reparaciones, sustituyendo una junta en la conexión entre el cohete y las grandes mangueras que le suministran combustible. Durante las operaciones se presentó nuevamente una pequeña fuga de hidrógeno, pero fue controlada de inmediato por los equipos de la NASA.
La NASA publicó: «Los equipos evaluarán los datos de las pruebas, así como las condiciones meteorológicas y otros factores, antes de confirmar que todo está listo para la próxima oportunidad de lanzamiento».
Sin embargo, la agencia tiene como objetivo el martes 27 de septiembre para el próximo intento de lanzamiento. También se anunció el 2 de octubre como fecha alternativa.



































































