Alberto Fernández llegó a las 10:57 a la Casa Rosada en helicóptero, acompañado por Fabiola Yáñez, vestida de luto estricto. En la aeronave viajó, además, el secretario General de la Presidencia, Julio Vitobello, el secretario de Prensa y Comunicación, Juan Pablo Biondi, y el intendente de la Residencia de Olivos, Daniel Rodríguez.
El Presidente ingresó a la capilla ardiente a las 11:20, depositó con toda prolijidad sobre el féretro, una camiseta de Argentinos Juniors y pañuelos de Madres y Abuelas de Plaza de Mayo. Fue su ceremonia y homenaje personal.
Visiblemente emocionado, el jefe de Estado se colocó frente al féretro cerrado, junto a la Primera Dama, que ingresó al recinto con un ramo de flores rojas. Ambos se quedaron frente al féretro en silencio, acompañando a la familia durante 20 minutos. Luego, Fernández volvió a su despacho.
Ya estaba en el recinto el ministro de Desarrollo Social bonaerense, Andrés Larroque. En horas del mediodía, se esperaba la llegada del gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof.
Durante la noche del miércoles comenzaron a acercarse quienes querían darle el último adiós a Diego Armando Maradona. El Gobierno Nacional se encargó del operativo de seguridad para vallar la Casa Rosada y acondicionar el salón de los Patriotas donde desde muy temprano se acercó la familia del 10 futbolístico para una ceremonia íntima.
Alberto Fernández, presidente de la Argentina, dejó la camiseta de Argentinos Juniors en el féretro de Maradona. Impactante. #DiegoEterno #AD10S pic.twitter.com/UfeawjfL6E
— SportsCenter (@SC_ESPN) November 26, 2020
Pasada la medianoche Claudia Villafañe, Dalma y Giannina Maradona llegaron a Casa Rosada para aguardar la llegada del cuerpo del ídolo mundial. Aún siguen ahí. Se sumó su otra hija, Jana Maradona, Veronica Ojeda y su hijo Dieguito Fernando para la despedida íntima del entorno del 10. El doctor Luque también estuvo, invitado por las hijas y Claudia.



































































