El superávit de la línea aérea de bandera se duplicó con respecto al año anterior a la vez que avanza con un plan para incorporar 18 nuevas aeronaves
Aerolíneas Argentinas alcanzó en 2025 un superávit operativo de 112,7 millones de dólares, el mejor resultado desde su reestatización en 2008. Por primera vez en más de quince años, la compañía operó sin recurrir a transferencias del Estado, marcando un punto de inflexión en su historia reciente.
Entre la reestatización de 2008 y el cierre de 2023, la empresa acumuló pérdidas operativas promedio cercanas a los 400 millones de dólares anuales, demandando al Estado transferencias superiores a los 8.000 millones de dólares.
El quiebre de esta inercia se explica por la optimización de rutas, la reducción de estructuras burocráticas y la mejora en la productividad, que permitieron transformar un esquema deficitario en una unidad de negocio con proyección competitiva.
Más pasajeros y mayor eficiencia
Durante 2025, Aerolíneas transportó 12,78 millones de pasajeros, con un promedio de 35.000 por día. El factor de ocupación alcanzó el 83% sobre una red de unos 300 vuelos diarios.
El índice de cumplimiento operativo llegó al 99,4%, mientras que el indicador de satisfacción de clientes (Net Promoter Score) se ubicó en 55 puntos, en línea con estándares internacionales.
La empresa mantuvo un volumen de horas de vuelo similar al de 2024, pero con mejores niveles de eficiencia y utilización de la flota.
Menos deuda y plan de renovación de flota
Otro punto clave fue la reducción del endeudamiento. Entre diciembre de 2023 y diciembre de 2025, la deuda financiera bajó 41%, de US$341,9 millones a US$207,4 millones.
Con ese margen, la compañía anunció un plan de incorporación de 18 aeronaves de nueva generación, orientado a reducir costos de combustible y mantenimiento y ampliar su capacidad operativa. Entre ellas se incluyen Airbus A330neo para rutas de largo alcance y aviones Boeing 737 MAX para el mercado doméstico y regional.
El presidente y CEO, Fabián Lombardo, afirmó que el resultado «consolida el enfoque en la reducción de costos y la mejora de la rentabilidad» y sostuvo que la empresa busca competir en igualdad de condiciones con otras aerolíneas.
El balance de 2025 se encuentra en proceso de auditoría por parte de KPMG y se espera su aprobación formal en los próximos meses.
El desafío para 2026 será sostener el resultado positivo en un escenario de mayor competencia y avanzar con la renovación de flota sin deteriorar la situación financiera alcanzada.






































































