El exmandatario irá a prisión por delitos de corrupción en 2022. La Corte Suprema rechazó los recursos de las defensas y dejó firme la pena de ocho años en su contra por el direccionamiento de contratos de publicidad oficial
El exgobernador de Entre Ríos, Sergio Urribarri, fue detenido durante la noche del viernes: deberá cumplir una condena a 8 años de prisión por delitos de corrupción. El exmandatario fue trasladado desde su casa en la ciudad de Concordia hasta la Unidad Penal N°1 de Paraná, luego de que la Justicia de esta provincia ordenara su arresto inmediato.
Fuentes judiciales con acceso directo al expediente señalaron que también fueron detenidos, durante la noche del mismo viernes, el cuñado de Urribarri, Juan Pablo Aguilera; y el exministro de Comunicación, Pedro Báez.
La condena original contra el exgobernador data del 7 de abril de 2022, cuando el Tribunal de Juicios y Apelaciones de Paraná sentenció a Urribarri a ocho años de prisión e inhabilitación perpetua para ejercer cargos públicos. La causa investigó el direccionamiento de contrataciones de publicidad oficial del Gobierno de Entre Ríos entre 2010 y 2015, con pagos a empresas sin actividad real y un esquema de testaferros que, según la acusación, benefició a su cuñado, Aguilera.
Entre los hechos investigados figuran también gastos vinculados a la Cumbre del Mercosur realizada en Paraná en 2014.
La causa acreditó 143 operaciones irregulares que generaron un perjuicio económico superior a $12 millones para la provincia. Con el fallo firme, la Justicia dispuso que el exmandatario cumpla la pena en prisión efectiva.




































































