Los tiradores detenidos ahora enfrentan cargos por lesiones graves con agravantes de alevosía, lo que implica un contexto penal más severo
La investigación por los disparos con un rifle de aire comprimido en Plaza España sumó un cambio decisivo en las últimas horas. El fiscal de flagrancia Esteban Grand Grundy resolvió agravar la imputación contra los dos estudiantes acusados del ataque, quienes continúan detenidos.
La causa se había encuadrado en un primer momento como lesiones leves. No obstante, ahora la acusación pasó a ser lesiones graves con agravantes de alevosía y por haber sido cometidas con placer, lo que implica un escenario penal más severo.
Ambos acusados permanecen detenidos. Según explicó el abogado querellante, Carlos Nayi, se trata de una situación inédita en la provincia, dado que es la primera vez que se aplican estos dos agravantes en una causa de este tipo.
Además, se supo que los jóvenes utilizaban una mira telescópica al momento de los ataques, por lo que, según la acusación, se excluye que los disparos hayan sido al azar. No se descarta que los acusados sean trasladados al penal de Bouwer mientras avanza la investigación.




































































