El evento conmemoró a las víctimas del genocidio nazi. El presidente reivindicó su alineamiento geopolítico con occidente y la lucha contra el antisemitismo
El presidente Javier Milei participó este miércoles del acto por el Día Internacional del Holocausto en el Museo del Holocausto, ubicado en el barrio de Recoleta. El mandatario estuvo acompañado por una comitiva integrada por su hermana y secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, y la ministra de Capital Humano, Sandra Pettovello.
Esta conmemoración, que recuerda la liberación del campo de concentración de Auschwitz-Birkenau en 1945, tiene como objetivo mantener la lucha contra el antisemitismo y el racismo, además de promover la educación sobre el genocidio nazi. En ese marco, la resolución de la ONU que dio origen a esta fecha en 2005 subraya el rechazo a cualquier negación del Holocausto y la relevancia de preservar los sitios históricos del exterminio.
«Los esfuerzos por recordar, lejos de debilitarse, deben ser redoblados. El olvido es el primer paso a repetir los errores del pasado», expresó Milei. Y agregó: «A medida que pasa el tiempo, vamos cobrando conciencia de que la memoria se hace un tesoro incalculable. Viejos fantasmas que creíamos haber enterrado han vuelto a asomar la cabeza. Esta vez, en malvada comunicación con la izquierda global y terrorismo islamita».
La presencia de Milei esta tarde refuerza el alineamiento geopolítico que su gestión tiene con Estados Unidos y con Israel. Además, ocurre mientras el oficialismo evalúa qué pasará con el traspaso de la embajada argentina en Jerusalén.
La embajada argentina en Israel se creó por ley. Es por eso que, si bien en general las decisiones de esta índole son políticas de Gobierno, en este caso concreto la definición del traspaso debería aprobarse por el Congreso, según fuentes legislativas.






































































