El Presidente firmó el decreto que habilita el trabajo parlamentario del 2 al 27 de febrero, con una agenda centrada en la reforma laboral, el acuerdo Mercosur-Unión Europea y proyectos estratégicos para el Gobierno, en la antesala de su viaje a Suiza
El presidente Javier Milei convocó a un periodo de sesiones extraordinarias en el Congreso Nacional, que se extenderá del 2 al 27 de febrero para el tratamiento de la reforma laboral, la ley de Glaciares, el tratado Mercosur-Unión Europea y la designación como embajador de Fernando Iglesias.
El llamado se formalizó este lunes a través del Decreto 24/2026 que se publicó en el Boletín Oficial.
La convocatoria tiene como eje central el tratamiento de la reforma laboral que, según el cronograma previsto, comenzará a debatirse el 10 de febrero en la Cámara de Senadores. En el entorno presidencial reconocen que se trata de la principal «obsesión» del jefe de Estado, que apunta a modificar las reglas del mercado de trabajo como herramienta para impulsar el empleo formal y atraer inversiones.
El llamado a extraordinarias se produce en un contexto político en el que el oficialismo busca consolidar su capacidad de negociación parlamentaria. Tras los últimos avances legislativos, la Casa Rosada considera que existen condiciones para intentar nuevos triunfos en el Congreso, aún sin contar con mayorías propias.
Además de la reforma laboral, el decreto incluye la necesidad de tratar la Ley de adecuación del Régimen de Presupuestos Mínimos para la Preservación de los Glaciares y del Ambiente Periglacial. Se trata de una iniciativa sensible, que suele generar tensiones entre sectores productivos, ambientales y las provincias cordilleranas.
En el ámbito comercial, el Gobierno volvió a poner en primer plano el acuerdo de libre comercio entre el Mercosur y la Unión Europea. Milei ya había anticipado en Asunción su intención de darle tratamiento exprés al proyecto de ley que aprueba el tratado, al que considera estratégico para la inserción internacional del país.
El calendario acotado de las extraordinarias obliga a una estrategia legislativa precisa y a evitar desvíos que puedan trabar el tratamiento de los temas principales.
En tanto, el viaje de Milei a Suiza, previsto en paralelo al inicio del periodo extraordinario, no detendrá la actividad política interna. Desde el Ejecutivo confían en que el trabajo previo y la coordinación con los jefes parlamentarios permitirán sostener el ritmo del debate aún con el Presidente fuera del país.





































































