Luego de dos años del macabro crimen de Ana Rosa Barrera (46), en la localidad de Los Cedros, en el Valle de Paravachasca. Después de varios días desaparecida, su cuerpo fue hallado descuartizado en un descampado. Su pareja, Marcelo Ferraretto (53) confesó el hecho.
La mujer era madre de cuatro hijos y trabajaba en la Secretaría de Niñez, Adolescencia y Familia de la Provincia. Ferraretto, se desempeñaba como tapicero.
Este jueves 25 de abril, la Cámara 11° del Crimen de Córdoba condenó a prisión perpetua a Marcelo Ferraretto por el femicidio de Ana Rosa Barrera, ocurrido el 29 de mayo de 2017.
Ferraretto fue condenado como femicida, por hallarlo responsable de homicidio doblemente calificado por el vínculo y por mediar violencia de género contra quien era su pareja, Ana Rosa Barrera. “El jurado falló por unanimidad. Salió como lo solicitó tanto la querella como la Fiscalía. Fue importantísimo que se reconociera la figura del femicidio”, le expresó el fiscal de la causa, Diego Albornoz, al diario La Nueva Mañana.
Familiares y allegados de la víctima del femicidio no pudieron evitar el llanto y revivir el dolor. Antes de conocer la sentencia, el asesino leyó una cita bíblica y expresó que «buscará el perdón de Dios y que no era él cuando la mató».
Los seres queridos de Barrera, conformes con el veredicto, aseguraron que se hizo justicia y desean que las mujeres no callen más y denuncien cuando son maltratadas. Por su parte, el fiscal Albornoz manifestó que «en 43 años de carrera nunca vio un crimen semejante».



































































