Durante un acto en el Centro Cívico encabezado por el gobernador Martín Llaryora se hizo entrega de los rodados, con el objetivo de reforzar tareas de patrullaje preventivo tanto en la ciudad como en el interior provincial
El gobernador Martín Llaryora encabezó este lunes un acto en el Centro Cívico del Bicentenario, donde entregó 600 nuevas motocicletas a la Policía de Córdoba.
Con una inversión de $ 9.529.517.400, las motocicletas son una herramienta estratégica para el despliegue territorial de las fuerzas de seguridad, llegan «para reforzar tareas de patrullaje preventivo, tanto en la ciudad de Córdoba como en el interior provincial».
Las motocicletas permiten a las fuerzas de seguridad realizar desplazamientos rápidos, ágiles, y un acceso eficaz a zonas donde se necesita una respuesta inmediata.
El objetivo de sumar estos rodados es poder enfrentar el principal problema que tiene la fuerza policial: el accionar de ladrones en motos en los barrios.
Las de mayor cilindrada serán destinadas al SEOM (Servicios Especiales de Operaciones Motorizadas), unidad de élite dentro de la dirección Motocicletas de la Policía de Córdoba que tiene como misión el restablecimiento del orden público en contextos especiales, el despliegue de cordones de seguridad en allanamientos policiales y de cápsulas en el marco de eventos deportivos, entre otros.
A su vez, las motos de 300cc se destinarán al patrullaje preventivo en los nuevos 27 distritos policiales y judiciales anunciados recientemente y para las unidades departamentales del interior provincial.
Llaryora calificó la inversión para la adquisición de motocicletas como «histórica» por su magnitud: «Si uno hace los números de las motos que están en actividad y se suman las 600 que hoy presentamos, prácticamente es duplicar la capacidad de la fuerza».






































































