El hundimiento del yate causó una muerte y hay seis desaparecidos. Los buzos retomaron este martes la búsqueda en una tarea compleja, ya que deben descender a unos 50 metros de profundidad y tienen 10 minutos para buscar antes de salir a la superficie
La tragedia ocurrió el 19 de agosto, cuando el velero de lujo «Bayesian» se hundió frente a Santa Flavia, al este de Palermo, a raíz de un tornado que impactó el noroeste de Sicilia.
La embarcación, que medía 56 metros de largo y pesaba alrededor de 474 toneladas, se sumergió a poca distancia de Porticello, uno de los 13 puertos deportivos más cercanos a la capital de la isla más grande del Mediterráneo.
La inesperada tormenta marítima hizo que el imponente yate que transportaba turistas extranjeros, primero volcara y luego se hundiera, dejando un muerto y seis desaparecidos. La Guardia Costera italiana confirmó haber rescatado a 15 personas y comenzaron la búsqueda de los demás pasajeros.
Este martes los buzos retomaron la búsqueda de los seis desaparecidos, entre los que se encuentra el presidente del banco Morgan Stanley International, Jonathan Bloomer y el magnate británico Mike Lynch.
El trabajo de los buzos no es nada fácil ya que tienen que descender a unos 50 metros de profundidad en el tramo de mar frente a Porticello, donde este lunes se hundió el superyate. El equipo dice que hay «un mundo de objetos» que bloquea el acceso a las habitaciones de la embarcación y ellos tienen 10 minutos para buscar antes de tener que salir a la superficie.
Respecto a las seis personas desaparecidas en el naufragio, el jefe de Protección Civil regional, Salvo Cocina, confirmó a los medios que se trata de dos ciudadanos estadounidenses y cuatro ciudadanos ingleses.
Además del presidente de Morgan Stanley International, están desaparecidos su esposa Judy, el abogado de Clifford Chance, Chris Morvillo y su mujer Neda, una diseñadora de joyas de Nueva York. La hija de Mike Lynch, Hannah, de 18 años.
De las 22 personas a bordo, 15 sobrevivieron y una murió. Las primeras informaciones indican que era el cocinero de la embarcación: Ricardo Tomas, de nacionalidad francesa.






































































