Según el vocero presidencial, su hermano trabaja en el Estado desde hace décadas y no tuvo «nada que ver» con su designación. Cobrará un sueldo por encima de los dos millones de pesos
Francisco Adorni, hermano del vocero presidencial, fue designado como asesor del Ministerio de Defensa, en medio de un escenario de suma tensión y ajuste en el sector público nacional.
Este nombramiento fue cuestionado incluso dentro del Ministerio, ya que las Fuerzas Armadas y personal militar viene reclamando el cobro de las últimas dos cuotas de la «jerarquización salarial». Además trascendió que el nuevo funcionario cobraría un salario por encima de los dos millones de pesos, una remuneración que supera el mayor sueldo de un jefe de estado mayor.
El propio vocero presidencial, Manuel Adorni, confirmó que se trata de su hermano pero remarcó que trabaja en el Estado desde hace décadas en distintos cargos de dependencias oficiales y que «no tuvo nada que ver» con su designación en Defensa.
Así, desde el 1 de febrero, Francisco Adorni pasó a desempeñarse como asesor en la conducción de la cartera de Defensa, a cargo del radical Luis Petri. En la normativa que lo oficializa se sostiene que «se deja constancia que se procedió a incorporar a las actuaciones la documentación exigida por la Circular SLyT., N° 4/02, copia de DNI, título, CV firmado, Declaraciones Juradas de Incompatibilidades debidamente suscriptas, y certificado de antecedentes penales (v orden N° 3 a 9)».
«Del mismo modo, se destaca que se encuentra en proceso de tramitación el Certificado de Aptitud Psicofísica, los que se incorporarán dentro de los TREINTA (30) días de firmada la mencionada Resolución».
La contratación se firmó el 30 de enero. En la resolución se aclara que el hermano de Adorni cobrará cinco mil Unidades Retributivas lo que equivale a 2,6 millones de pesos.
La designación llamó la atención por varias cuestiones. La primera fue el mensaje que suele repetir su propio hermano de que en el Estado «no hay plata» y la segunda es que en el área militar no cayó bien la decisión de pasar a retiro a 23 generales para premiar a la Fuerza Aérea con la Jefatura del Estado Mayor Conjunto.
«El cambio en los mandos respeta una segunda prioridad de los libertarios: el alineamiento con Estados Unidos. Los promovidos a la conducción de las tres fuerzas exhiben antecedentes de una sólida relación con Washington», publicó Página 12.
Además hay incertidumbre sobre las empresas públicas vinculadas al área como lo son Fabricaciones Militares y Tandanor, empresas que estarían sujetas a la privatización si se aprueba la Ley Ómnibus.
También se supo que el ministro Petri ordenó suspender un aumento de haberes equivalente al 20% del personal militar, como parte de un plan de jerarquización salarial que el gobierno anterior había programado en dos tramos para 2024.




































































