El fiscal Guillermo González investiga la muerte de Axel Maico González (24) quien resultó electrocutado el martes por la tarde luego de recibir una descarga en el momento en el que bebía agua de una canilla de un lavadero, ubicado en la esquina de calle Garzón y Ramos Mejía, barrio Acosta.
Los vecinos que fueron testigos del hecho relataron que el joven se habría desplomado casi al instante posterior a tomar contacto con la canilla, la cual estaba instalada en una de las paredes del lugar.
Cuando llegó la Policía y un servicio de emergencias, una vecina aún intentaba reanimarlo. Durante media hora, continuaron con las maniobras. Pero ya no había nada por hacer para devolverlo a la vida: González murió electrocutado.
Los médicos constataron el deceso y observaron lesiones en su pecho, lo que refuerza la hipótesis de que fue víctima de una importante descarga eléctrica. Por el momento, no hay imputados.
Según apuntaron fuentes judiciales, se presume que la canilla pudo haber estado electrificada con un cable que alimentaba un carro de choripanes ubicado en el mismo lavadero. De acuerdo con los peritos, se habría tratado de una conexión del freezer.


































































