El sacerdote Daniel Peralta murió luego de protagonizar un siniestro vial en cercanías de la Plaza Mitre de la ciudad del Valle de Traslasierra
El párroco de Villa Dolores, Daniel Peralta, murió este domingo tras descompensarse y chocar contra un comercio en la plaza de la ciudad del valle de Traslasierra.
Peralta había sido designado recientemente para retomar el cargo de párroco en la Basílica Nuestra Señora de los Dolores.
El accidente sucedió horas antes de que el sacerdote asumiera formalmente su ministerio en la iglesia que lo vio regresar luego de un tiempo de traslado a Capilla del Monte.
Según fuentes locales, el padre Peralta, de 57 años, había celebrado su primera misa del día, como parte de las actividades programadas para el domingo, cuando dejó la iglesia a bordo de un Citroën C3 blanco. Sin embargo, a pocos metros del templo, perdió el control del vehículo que se subió a la vereda, impactando contra un kiosco ubicado cerca de la esquina de Presidente Perón y Felipe Erdman.
En tanto, un motociclista se dio cuenta de que el automóvil estaba fuera de control y logró alejarse a tiempo del lugar.
La Policía local, citando a fuentes de la Departamental San Javier, detalló que la causa del deceso del sacerdote fue un paro cardiorrespiratorio.
Conmoción en Villa Dolores
«En el día de la fecha ha partido a la casa del Padre de manera inesperada el Presbítero Daniel Santiago Peralta. El sacerdote ha vivido su pascua el mismo día en que iba a comenzar su ministerio como párroco de la Parroquia Nuestra Señora de los Dolores de Villa Dolores», informó la Diócesis de Villa Dolores en su cuenta de Facebook.
«Le pedimos a Dios que lo recompense y le conceda la paz que no tiene fin», concluyó el mensaje en esa red social.
«Las fiestas son un sacramento: un don que habla del presente y anuncia un futuro… al final siempre están hablando de la gran fiesta con Dios, la fiesta del cielo. Siempre en nuestra memoria agradecida querido P Daniel», escribió el obispo de Cruz del Eje Ricardo Araya en su despedida al religioso.





































































