El cuerpo de Aralí Vivas fue hallado incinerado en el interior de su vivienda. La autopsia encontró «un traumatismo en la zona craneal, pero falta indagar más». Se sabe que la niña no tenía monóxido de carbono en su organismo
Córdoba continúa conmocionada tras la noticia del fallecimiento de Aralí Vivas, una nena de 8 años que fue encontrada sin vida dentro de una habitación incendiada.
El caso tuvo lugar en la localidad de Brinkmann el sábado a la tarde, pero los detalles se conocieron durante la jornada del lunes. Tras la muerte de la menor, la Policía detuvo al padrastro de la pequeña, que ya tenía antecedentes por violencia de género, y a un amigo. Luego, en horas del lunes, detuvieron a la madre de la menor, el fiscal Oscar Gieco consideró que fue partícipe necesario del delito de homicidio calificado por el vínculo.
En tanto, los datos preliminares de la autopsia indican que la nena no tenía monóxido de carbono en su organismo. Una fuente precisó al medio La Voz que el cuerpo forense «halló un traumatismo en la zona craneal, pero falta indagar más». «Resta un estudio forense pormenorizado y con estudios complementarios. Lo que sí está claro es que esa criatura no murió ni intoxicada por el monóxido ni por el incendio», agregó.
Mario Vignolo, perito a cargo del procedimiento, calificó el hecho como «aberrante» tras conocer los detalles de la autopsia. El profesional indicó además que «es imposible ver la causa de muerte a simple vista» por el deterioro del cadáver. Asimismo, sostuvo que la nena «estaba carbonizada y en parte calcinada», detalló.
El perito confirmó en el portal Buenos Días Región que Aralí murió antes del incendio: «Cuando la casa se quemó, ya estaba muerta».
El cuerpo de la pequeña fue entregado a la familia para que le puedan brindar el último adiós. Los investigadores siguen una pista que señala que la nena fue asesinada horas antes de que los bomberos llegaran al lugar.




































































