De acuerdo con el último relevamiento de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), unos 5.126.354 de turistas viajaron por las provincias argentinas y la Ciudad de Buenos Aires durante las vacaciones de invierno, lo que representó un 2,5% más que en 2018.
Si a esto se suma las personas que realizaron alguna actividad durante el día en una localidad distinta a la que viven (excursionistas), la cifra llega a unos 14,5 millones de personas que se desplazaron por el país, con un gasto de $29.901 millones.
Los turistas tuvieron una estadía promedio de cuatro días y un gasto diario que llegó a los $1.200 por viajero, en suma un ingreso directo de $ 24.606,5 millones. Otros 9,6 millones se trasladaron a pasar el día a localidades vecinas (miniturismo), y gastaron $ 550 promedio por persona. Esto significó un gasto turístico total de $ 5.294,5 millones, 65,5% por encima del receso invernal del año pasado.
Los polos turísticos que recibieron la mayor cantidad de visitantes fueron: Ciudad de Buenos Aires, Córdoba, Mendoza, Salta, Puerto Iguazú (Misiones), Entre Ríos, y Bariloche.
Otros destinos con buena afluencia fueron las provincias de Río Negro, Neuquén y Tierra del Fuego, esta última con una ocupación del 83% de sus plazas hoteleras. En el noroeste se destacó la ciudad de termas de Río Hondo, en Santiago del Estero, con una ocupación del 95% de sus más de 13.000 plazas hoteleras.
El 59% de los viajeros de julio se trasladaron por ocio o recreación y el 41% se movilizó, entre otros motivos, para visitas familiares, espectáculos o competencias deportivas.
Para CAME el alza en el turismo se explica además por el «récord histórico de pasajeros aéreos» de julio con más de 1,5 millones de viajeros.



































































