Lo confirmó el Vaticano, luego de que el Papa Francisco aprobara el milagro atribuido a la intercesión. Fue una mujer adelantada a su tiempo. Nació en Santiago del Estero en 1730 y falleció en Buenos Aires. Dedicó su vida a Dios y a los jesuitas
La beata María Antonia de Paz y Figueroa, conocida como Mama Antula, se convirtió en la primera santa argentina. Este martes, el Vaticano confirmó la noticia luego de que el Papa Francisco aprobara el milagro atribuido a su intercesión.
Así, Mama Antula se convertirá en la primera santa argentina con una ceremonia que se hará, adelantaron fuentes vaticanas, en la Plaza San Pedro a inicios de 2024.
Mama Antula había sido beatificada en 2016 en Santiago del Estero luego de que el Papa autorizara la publicación de un milagro por la sanación de una religiosa de las Hijas del Divino Salvador, quien habría recuperado la salud en el año 1900 por intercesión de la fundadora y madre espiritual de esta congregación.
En 2010, Benedicto XVI había dado el primer paso hacia la beatificación de Mama Antula al considerarla «venerable» tras reconocer que «practicó las virtudes cristianas en grado heroico».
Una vida consagrada a Dios y a los jesuitas
Mama Antula nació en Santiago del Estero, en Villa Silípica, en 1730. No fue monja, pero sí consagró su vida como laica a la orden de los jesuitas de San Ignacio de Loyola. Trabajó en las misiones hasta que en 1767, el rey Carlos III de España ordenó la expulsión de los jesuitas de todo el reino y sus colonias.
Mama Antula, una mujer adelantada para su tiempo, decidió que la obra de los jesuitas en esta parte de América no podía ser abandonada. Inició entonces un trabajo de peregrinación para llevar las enseñanzas de San Ignacio de Loyola y mantener vivo el trabajo de los jesuitas. Se calcula que hizo más de 4.000 kilómetros a pie y descalza por todo el virreinato (primero del Perú y luego del Río de la Plata desde 1776).
Pero por su constancia y personalidad en muchos lugares no la recibieron de buen grado. A ella nada la hizo retroceder. Incluso, cuando llegó a Buenos Aires, algunos la consideraron directamente como una persona con trastornos mentales.
La jerarquía eclesiástica porteña la puso a prueba sobre su cordura y sus valores dentro de la Iglesia. Mama Antula, logró demostrar su capacidad, su temple y su dedicación a Dios -siempre con la figura de San Ignacio de Loyola en primer lugar- y así fue que le concedieron unos terrenos muy próximos a donde se encuentra hoy la Avenida 9 de julio. Allí levantó la Casa de Ejercicios Espirituales, que sigue hasta el día de hoy, aunque con el nombre de San Ignacio de Loyola.
Murió en 1799 y pidió expresamente que sus restos descansen para siempre en ese lugar. Así se hizo.
¿Por qué se considera que es la primera santa argentina?
Porque es el primer proceso que se inicia en el país para canonizar a una mujer y que prospera hasta esa instancia en el Vaticano. El otro fue el Cura Brochero, de quien muchos dicen que, aunque no se conocieron en persona, Brochero había tomado de Mama Antula el impulso de los ejercicios espirituales ignacianos.
La reacción desde Santiago del Estero
El gobernador de la provincia, Gerardo Zamora, consideró hoy una «inmensa alegría» la proclamación de santa de Mama Antula tras la aprobación del milagro atribuido a quien era beata, la santiagueña María Antonia de Paz y Figueroa.
«El Papa Francisco durante la audiencia concedida hoy martes por la tarde al cardenal Marcello Semeraro, prefecto del Dicasterio para las Causas de los Santos, autorizó al mismo Dicasterio a promulgar el Decreto sobre el milagro atribuido a la intercesión de la Beata María Antonia de San José, nacida Antonia de Paz y Figueroa, conocida como Mama Antula», escribió en sus redes sociales Zamora.





































































