Este miércoles durante la tercera jornada del juicio oral, Lucas Barrios, uno de los bomberos que asistió a las víctimas, declaró que se priorizó la atención de Oscar González por sobre la de las mujeres heridas
En la tercera jornada del juicio por el siniestro vial protagonizado por el exlegislador Oscar González, Lucas Barrios, integrante del cuartel de Bomberos de Mina Clavero y uno de los primeros rescatistas en arribar a la escena, brindó un testimonio clave sobre el protocolo de emergencia aplicado aquel día.
Barrios relató ante el Tribunal que, al llegar al choque, encontró a Alejandra Bengoa atrapada dentro de su Renault Sandero en un estado de extrema gravedad. «Pedí una ambulancia de urgencia y me respondieron que no, que era para la persona del otro auto», afirmó el bombero, haciendo referencia al BMW X1 conducido por González.
Según su declaración, desde el sistema de emergencias le informaron que la unidad disponible ya estaba asignada para asistir al funcionario.
Respecto a la víctima, describió un cuadro crítico: «permanecía con el cinturón de seguridad colocado, presentaba dificultades severas para responder y tenía abundante sangre en la boca». Pese a la urgencia manifiesta de reiterar el pedido de asistencia médica tras lograr extraer a Bengoa con vida, Barrios sostuvo que un efectivo policial en la ruta le confirmó que la prioridad de traslado médico era para el otro vehículo.
En la audiencia también se incorporaron fotografías del siniestro, en las que quedó reflejada la magnitud del impacto entre el BMW conducido por González y el automóvil en el que se trasladaban Bengoa, Marina Szulewicz y Alexa Miranda. Las imágenes fueron utilizadas para respaldar la reconstrucción técnica realizada por el bombero y evidenciar la posición final de los rodados, así como los severos daños ocasionados por la colisión.
Otro de los aspectos polémicos del testimonio fue la presencia de personas ajenas a los servicios de emergencias retirando pertenencias del BMW mientras el auto permanecía en la banquina. Barrios aseguró que les advirtió que no debían manipular ni extraer elementos del automóvil para no alterar la escena, aunque no pudo precisar la identidad de dichos sujetos.



































































