La declaración permitirá a las comunidades y a los supervivientes disponer de fondos federales para ayudar a la reconstrucción, anunció la Casa Blanca
Los voraces incendios que se desataron durante esta semana en California originaron que más de 37.000 personas fueran evacuadas. El fuego cobró vidas y miles de dólares en daños materiales, entre los que predominan las casas de ciudadanos estadounidenses.
Ante la situación, el presidente de EE.UU., Joe Biden, declaró como «zona catastrófica» los lugares afectados por los incendios. Esto permitirá a las comunidades y a los supervivientes recibir de inmediato fondos federales para ayudar a la reconstrucción, anunció la Casa Blanca.
Además, la Agencia Federal de Gestión de Emergencias (Fema) ha prometido al estado norteamericano de California ayuda financiera para la lucha contra los incendios. Este apoyo también prevé programas de asistencia individual para ciudadanos y empresas, como alojamiento de emergencia y dinero para propiedades destruidas, según el Gobernador de California, Gavin Newsom. «La rápida actuación del presidente Biden es un gran gran alivio para California», escribió Newsom en su página web.
La sequía fue el factor que posibilitó en gran medida que la vegetación se encendiera enseguida. Pero, además, los fuertes vientos huracanados jugaron un rol clave en la expansión del fuego. Más de 1.200 hectáreas fueron afectadas a lo largo de la Pacific Coast Highway.
Los principales focos de incendio se encuentran en Santa Mónica, Malibú, Altadena, Sepulveda Basin y Sylmar. Cerca de 15.000 estructuras están en riesgo, y varias viviendas y negocios fueron destruidos.




































































