«Estoy re bien, doy gracias a Dios que todos los días tengo un avance nuevo: puedo mover el cuerpo, puedo moverme, puedo hablar, ya no me agito. Estoy recuperándome de a poco y tomando fuerzas, estoy súper contento», expresó el adolescente.
Acerca del incidente por el que mantuvo en vilo a todo Córdoba, indicó que no recuerda muchos detalles de ese día, pero que nunca había visto el túnel, a pesar de que conocía su existencia.
«No me acuerdo mucho de ese día, tampoco quiero dar información errónea. Recuerdo que el incidente comenzó porque a un amigo le quería pegar un grupo de chicos, no logro identificarlos por el momento, pero comenzó por eso», dijo Ezequiel, que permanece en el Hospital de Urgencias.
Precisó que se trataba de un boliche para menores, pero que los efectivos de seguridad no intervinieron en ningún momento en la pelea.
«La seguridad no se metió, ni la de adentro ni la de afuera del boliche. La pelea comenzó con empujones y terminó en una tragedia», señaló en declaraciones periodísticas a La Voz. Ezequiel dijo que uno de los jóvenes mostró un arma de fuego.
«Hasta el día de hoy me estoy superando y eso ya es una buena noticia. Sigue viniendo gente, me mandan mensajes, videos, desde el colegio, de acá de Córdoba. No sabía que causaba eso en la gente, pero gracias a Dios. Hoy en día tengo un apoyo enorme, todos los días vienen amigos. Aún si no los dejan pasar, se quedan hasta las 12 o 1 de la mañana preguntándole a los médicos cómo estoy», agregó conmovido.
Por su parte, el papá del joven, Hugo, afirmó que «desde el primer momento dijeron que tenían armas en esa noche».





































































