El incendio que se inició el viernes por la caída de un rayo sobre depósitos de combustible en la ciudad cubana de Matanzas provocó a última hora de este domingo el derrumbe de un segundo tanque, cuyo colapso ocasionó una potente explosión visible desde distintos puntos de la isla, incluida la capital, La Habana.
El accidente ocurrió en una planta almacenadora de combustible en la que hay un total de ocho depósitos. Según las autoridades nacionales de Cuba, se trata de «un derramamiento de petróleo del segundo tanque», pero que el tercero no colapsó.
Como consecuencia de la explosión, hasta el momento, se reportó una persona fallecida, 37 heridas y 16 desaparecidas, que formaban parte del escuadrón de bomberos que operaba en la zona más cercana al incendio. En tanto, 24 personas permanecen hospitalizadas y cinco de ellas están en estado crítico.
El hombre fallecido fue identificado como Juan Carlos Santana, un bombero de 60 años, cuyo cuerpo calcinado fue localizado el sábado. Recibió su sepultura con honores este domingo en su ciudad natal, Rodas, en la vecina provincia de Cienfuegos.
Mientras, familiares de los desaparecidos se reunieron con el presidente Miguel Díaz-Canel en un hotel céntrico de Matanzas. Allí, además, recibieron asistencia médica y psicológica para atravesar el minuto a minuto de su espera.
El incendio
El incendio se declaró sobre las 19.00 hora local (23.00 GMT) del viernes, según las primeras hipótesis cuando un rayo impactó en la base de depósitos de combustibles y sobrepasó las capacidades del sistema de pararrayos.
Esa misma tarde explotó el primer depósito, con unos 25.000 metros cúbicos de petróleo, y sobre las 7.00 hora local (11.00 GMT) prendió el segundo, con una cantidad indeterminada de fuel.
La llamas se han llegado a elevar varias decenas de metros, tiñendo el cielo de la cercana Matanzas de rojo, y la enorme columna de humo negro ha alcanzado La Habana, a más de 100 kilómetros de distancia.




































































