El Departamento de Estado sacó oficialmente a las Fuerzas Revolucionarias de Colombia (Farc) de la lista de Organizaciones Terroristas Extranjeras (FTO por sus siglas en ingles) en un comunicado firmado por el secretario de Estado, Antony Blinken.
«Tras el Acuerdo de Paz con el gobierno de Colombia, las FARC se disolvieron y desarmaron formalmente. Ya no existen como una organización unificada que esté involucrada en terrorismo, en actividades terroristas, o tenga la capacidad o intención de hacerlo», indicó Blinken en el comunicado.
La decisión se produce poco después del quinto aniversario de la firma del acuerdo de paz entre el extinto grupo guerrillero y el Gobierno de Juan Manuel Santos.
Esta eliminación de las FARC de la lista negra no modifica la posición de Estados Unidos acerca de los procesos judiciales iniciados o previstos contra exlíderes del grupo, sobre todo los sospechosos de narcotráfico, precisó Blinken.
Las FARC fueron declaradas una organización terrorista por Estados Unidos en 1997, una designación que fortaleció el apoyo de Washington a la lucha del gobierno colombiano contra la guerrilla.
«Aunque desde la desmovilización en 2016 han surgido diversas disidencias que cuestionan el éxito del acuerdo, más del 90% de los excombatientes firmantes siguen reconociendo el proceso y esperan continuar su reintegración a la vida civil y política», explica Daniel Pardo, corresponsal de BBC Mundo en Colombia.
«Esta decisión del gobierno de Joe Biden es un espaldarazo a un acuerdo de paz fuertemente criticado por amplios sectores del escenario político, incluido el partido de gobierno que lidera Iván Duque», señala Pardo.



































































