El Gobierno nacional resolvió trasladar la Subsecretaría de Derechos Humanos desde su histórica sede en el predio de la ex ESMA al edificio que ocupó el ex Ministerio de la Mujer, en el barrio de San Telmo. La decisión implica una fuerte carga política y simbólica
Al acercarse un nuevo aniversario del golpe cívico militar de 1976, el gobierno nacional decidió acelerar el proceso de traslado de la sede de la Subsecretaría de Derechos Humanos de la Nación, que funciona desde 2015 en un edificio ubicado dentro del predio de la Escuela de Mecánica de la Armada (ESMA), el más emblemático centro clandestino de detención que funcionó durante la dictadura.
La decisión, que marca un nuevo episodio de la «batalla cultural», donde la entidad pasó en el comienzo de la actual administración de ser una secretaría a una subsecretaría, se concretará muy poco antes de la conmemoración de los 50 años del golpe de Estado del 24 de marzo de 2026.
De esa manera, la dependencia estatal pasará a funcionar donde fue la sede del disuelto Ministerio de la Mujer, un edificio en mal estado situado en el barrio San Telmo. El Ministerio de la Mujer había sido creado en 2020, durante el gobierno de Alberto Fernández, y cerrado por Milei apenas asumió, en diciembre de 2023, cuando también pasó a ser una subsecretaría.
Tanto la Subsecretaría de Derechos Humanos como la de la Mujer pasaron a la órbita del Ministerio de Justicia, y es desde esa posición que el titular de la cartera, Mariano Cúneo Libarona, está impulsando los cambios.
Desde diciembre de 2025 la Subsecretaría de Derechos Humanos está a cargo de Joaquín Mogaburu, un funcionario de largo recorrido dentro del Poder Judicial.
El impacto político y simbólico del traslado se pondrá a prueba en las próximas semanas, cuando las distintas organizaciones salgan a las calles para conmemorar un nuevo 24 de marzo.




































































