Durante la audiencia de este sábado en la basílica de San Pedro, el pontífice dijo que sigue el conflicto «con gran preocupación» y que «Nadie puede amenazar jamás la existencia de otro»
El papa León XIV hizo un llamamiento este sábado a las autoridades de Irán e Israel para que actúen con «sensatez» tras los ataques aéreos entre ambos países, en los que murieron decenas de personas y los civiles tuvieron que refugiarse.
El pontífice, en uno de los mensajes pacifistas más enérgicos, hasta ahora, de sus cinco semanas de papado, dijo ante una audiencia en la basílica de San Pedro que seguía la situación con «gran preocupación».
«En un momento tan delicado, deseo vivamente renovar un llamado a la responsabilidad y a la razón», dijo.
«El compromiso de construir un mundo ‘más seguro’ y ‘libre’ debe perseguirse a través de encuentros respetuosos y diálogos sinceros para construir una paz duradera, fundada en la justicia, la fraternidad y el bien común», agregó.
«Nadie debe amenazar jamás la existencia de otro», afirmó León.
«Es deber de todos los países apoyar la causa de la paz, iniciando vías de reconciliación y promoviendo soluciones que garanticen la seguridad y la dignidad de todos», añadió.
León fue elegido el 8 de mayo para sustituir al difunto papa Francisco y es el primer papa procedente de Estados Unidos.
A diferencia de Francisco, quien a menudo hablaba «espontáneamente» en actos públicos, León es «más cauto» con las palabras y casi siempre habla a partir de un texto preparado.
El papa leyó en voz alta su mensaje en italiano en la audiencia de este sábado a partir de una hoja de papel.
Israel lanzó a primera hora del viernes un ataque a gran escala contra Irán, dirigido contra comandantes, objetivos militares y emplazamientos importantes, y lo calificó como un «ataque preventivo» para impedir que Irán desarrolle un programa «secreto» de armas nucleares.
Como consecuencia de los ataques, altos funcionarios iraníes murieron y también civiles. Además, hubo centenares de heridos.
Irán ha negado constantemente que sus actividades de enriquecimiento de uranio formen parte de un programa secreto de armamento.
En respuesta al primer ataque, tomó represalias lanzando oleadas de misiles contra Israel, que mataron a varias personas, entre ellas civiles, y dejaron a varios heridos y daños en las estructuras.





































































