El papa Francisco arribó a la República Democrática del Congo y, en su primer discurso, denunció el «colonialismo económico» que saquea los recursos en África.
Se trata de la primera parada de una gira de seis días que lo llevará también a Sudán del Sur, dos países de mayoría cristiana atravesados por la pobreza y violentos conflictos.
«No toquen la República Democrática del Congo, no toquen el África. Dejen de asfixiarla, porque África no es una mina que explotar ni una tierra que saquear. Que África sea protagonista de su propio destino», expresó Francisco ante las autoridades y el cuerpo diplomático del país.
En un discurso en el palacio presidencial en Kinshasa, el Papa afirmó que la historia del país se ha visto torpedeada por conflictos, pero también por el dominio de intereses extranjeros.
«Tras el colonialismo político, se ha desatado un ‘colonialismo económico’ igualmente esclavizador. Así, este país, abundantemente depredado, no es capaz de beneficiarse suficientemente de sus inmensos recursos», señaló el pontífice.
«El veneno de la avaricia ha ensangrentado sus diamantes. Es un drama ante el cual el mundo económicamente más avanzado suele cerrar los ojos, los oídos y la boca. Sin embargo, este país y este continente merecen ser respetados y escuchados», añadió el papa en su aplaudido discurso.
El Congo posee algunos de los yacimientos más ricos del mundo de diamantes, oro, cobre, cobalto, estaño, tantalio y litio, pero sus abundantes recursos minerales han avivado el conflicto entre milicias, tropas gubernamentales e invasores extranjeros. La minería también se ha relacionado con la explotación inhumana de los trabajadores y la degradación del medio ambiente.
En su quinto viaje a África en los 10 años de su pontificado, que se cumplen en marzo, el avión de Francisco aterrizó en Kinshasa en horas de la tarde, para una visita que estaba programada para el año pasado, pero que se había suspendido por problemas del Papa con su rodilla.
«Estamos esperando desde hace un año, es un hermoso viaje», dijo el argentino Jorge Bergoglio, de 86 años, a periodistas que lo acompañaban en el avión.
Organizaciones humanitarias esperan que el viaje del Papa llame la atención sobre dos de los conflictos olvidados del mundo y de las peores crisis humanitarias de África, en medio de una disminución de la asistencia de donantes y las nuevas prioridades de ayuda en Ucrania.
En otro orden, cabe mencionar que los católicos constituyen cerca de la mitad de los 90 millones de habitantes del Congo, y la Iglesia desempeña un papel crucial en la gestión de escuelas y centros de salud, así como en la promoción de la democracia.




































































