A través de un trabajo articulado entre el Ministerio de Desregulación y Transformación del Estado y la Secretaría de Transporte del Ministerio de Economía, el Gobierno modernizó la Ley de Tránsito, una normativa con casi 30 años de antigüedad
El Gobierno publicó este martes en el Boletín Oficial el decreto 196/2025 con una profunda modificación de la Ley Nacional de Tránsito 24.449 que incluye reformas a la tramitación y renovación de la licencia de conducir, a los requisitos de la Verificación Técnica Vehicular (VTV) y los registros profesionales, entre otras cuestiones.
Impulsada por Federico Sturzenegger desde el Ministerio de Desregulación y Transformación del Estado, la resolución apunta a «agilizar trámites administrativos y reducir costos para los conductores».
El documento contempla varios puntos, que abarcan desde una simplificación de trámites para los autos importados, hasta el formato y validez de las licencias de conducir particulares.
Otro de los puntos centrales es la esperada apertura de las revisiones técnicas obligatorias (VTV) para autos particulares y especialmente para el transporte pesado de cargas y pasajeros.
Asimismo, uno de los aspectos clave es la necesidad de adhesión por parte de provincias y municipios para que las modificaciones tengan validez en sus territorios.
Entre los cambios más relevantes, se destacan:
Simplificación en la importación de vehículos: Se elimina la exigencia de la Licencia de Configuración de Modelo (LCM) y la Licencia de Configuración Ambiental (LCA) para autos provenientes de «mercados de alta vigilancia», que podrán ingresar con certificaciones internacionales. Para importaciones individuales, se introduce el Certificado de Seguridad Vehicular (CSV), emitido por la Agencia Nacional de Seguridad Vial (ANSV).
Eliminación de restricciones para autopartes: Ya no será obligatorio el Certificado de Homologación de Autopartes de Seguridad (CHAS), facilitando la importación de estos productos.
Fin de la Licencia Nacional de Transporte Interjurisdiccional (LiNTI): Se reconoce la validez de las licencias profesionales de clases C, D y E para el transporte de carga y pasajeros en todo el país.
Desregulación de las Revisiones Técnicas Obligatorias (RTO): Se permite que concesionarios y talleres privados realicen inspecciones vehiculares, eliminando la tarifa única y habilitando certificaciones digitales en la plataforma «Mi Argentina».
Peajes automáticos en rutas nacionales: Se implementará un sistema progresivo de cobro sin cabinas, con un modelo «free flow» que será obligatorio en todas las rutas nacionales para 2027.
Normativa para conducción autónoma: Se ajusta la ley para permitir la circulación de vehículos sin conductor humano en el futuro.
Licencia de conducir sin vencimiento: Se digitaliza la licencia de conducir, eliminando su fecha de caducidad. Los conductores deberán actualizar su estado psicofísico periódicamente.
Eliminación de la renovación inicial: Ya no será necesario renovar la licencia tras el primer año, salvo en casos de infracciones graves.
Cambio de domicilio sin renovación de licencia: Se suprime la obligación de actualizar la licencia al modificar el domicilio en el DNI.
Mayor seguridad en autopartes y cascos: Se establecen estándares de calidad bajo normas IRAM para garantizar mayor seguridad en la vía pública.





































































