El 31 de mayo de cada año, la Organización Mundial de la Salud (OMS) y sus asociados mundiales celebran el Día Mundial Sin Tabaco. La campaña anual es una oportunidad para concienciar sobre los efectos nocivos y letales del consumo de tabaco y la exposición al humo de tabaco ajeno, y para disuadir del consumo de tabaco en cualquiera de sus formas.
En este sentido, la 4° Encuesta Nacional de Factores de Riesgo determinó que cada año mueren 44.000 personas en la Argentina por causas vinculadas al consumo. Además, indicó que la tasa de fumadores adultos es del 22,2%, una de las más altas de la región, aunque bajó en forma considerable con respecto a los últimos 5 años.
Más allá de los efectos nocivos que el tabaco genera en aquellos que lo consumen -entre ellos distintos tipos de cáncer, trastornos en la respiración y en el sistema circulatorio-, la encuesta demostró que todavía hay un 21,8% de adultos que son fumadores pasivos en los lugares de trabajo, y un 21,5% en bares y restaurantes.
Por otra parte, la edad en que los más jóvenes comienzan a consumir tabaco promedia los 12 años, entre los adolescentes, uno de cada cinco chicos entre los 13 y los 15 fuma, y las mujeres lo hacen un 33% más que los varones.
De acuerdo con los datos relevados, la situación en la Argentina evoluciona en sintonía con la tendencia mundial, en la que el consumo se desplaza de hombres a mujeres y de niveles socio económicos altos a bajos.
En efecto, se observa un crecimiento sostenido de la mortalidad femenina por cáncer de pulmón y un aumento del 25% en fumadores adolescentes de bajos recursos.

La exposición al tabaco en cualquiera de sus formas, es la principal causa prevenible de defunción en el mundo; actualmente mata a uno de cada diez adultos a nivel mundial. La imagen de un cenicero y una rosa es el símbolo o logo que representa esta campaña.



































































