La Justicia de Córdoba condenó a Luis Olmedo, exprofesor de la Universidad Nacional de Córdoba (UNC), a ocho años de prisión. Se comprobó que el titular de la cátedra de Microbiología de la Facultad de Odontología aprobaba únicamente a los alumnos que asistían a su academia privada.
Por unanimidad, el Tribunal Oral Federal N° 1 lo condenó a ocho años de prisión por el delito de extorsión continuada, más inhabilitación especial por 10 años por abuso de su cargo público.
Hubo penas para los coautores del delito, que conducían la academia privada de manera sucesiva: Adrián Oscar Casalis deberá cumplir con cinco años y medio de prisión y Augusto Massimino sufrió la condena de cinco años de prisión.
En tanto, la exdecana de la facultad Mirta Mónica Spadiliero de Lutri fue hallada responsable del delito de incumplimiento de los deberes de funcionario público, al no haber intervenido frente a numerosos avisos de alumnos y docentes, y le fue impuesta una pena de un año y 10 meses de prisión en suspenso. Además, recibió cuatro años de inhabilitación especial para ocupar cargos públicos.
Las penas que impuso el tribunal estuvieron prácticamente a la misma altura de lo que solicitó el fiscal General Maximiliano Hairabedian, quien ejerció la acusación junto con el fiscal Auxiliar Maximiliano Aramayo. A Olmedo y a los dos «encargados» de la academia les impusieron seis meses menos de lo que pidió el Ministerio Público, en tanto que la pena de la exdecana coincidió con lo requerido por los acusadores.
Cabe recordar que el caso comenzó a investigarse en 2020 a raíz de las denuncias de los propios alumnos universitarios quienes acusaban al docente de obligar a los estudiantes a acudir a una academia privada suya para poder aprobar las dos materias que daba en la Universidad de Córdoba.
Con más de 50 testimonios de los estudiantes, el juicio comprobó que para aprobar las materias de Microbiología e Inmunología que dictaba Olmedo, los alumnos debían acreditar que habían concurrido a su academia privada para prepararse antes de rendir. De lo contrario, eran reprobados.




































































