El efectivo repelió la agresión de un hombre que abrió fuego contra una vivienda. La justicia había ordenado custodiar el domicilio, porque hubo amenazas
Un sargento de la Policía de Córdoba que custodiaba una casa como consigna en el barrio Müller de la ciudad vio cuando un hombre efectuó disparos contra una vivienda cercana. Ante el episodio, le disparó, lo mató y fue atacado por vecinos.
El policía, al ver y sentir los impactos contra la casa, dio la voz de alto y efectuó disparos. Uno de ellos impactó en el supuesto delincuente, quien cayó muerto en forma instantánea.
Ahora, la fiscal de instrucción de la Justicia de Córdoba, María Florencia Espósito, dirige la causa y dispuso que el uniformado continúe en libertad mientras se avanza en la investigación. En paralelo, se define su situación procesal penal.
La fiscalía deberá decidir si imputa al efectivo por homicidio agravado o por exceso, o si encuadra todo en una legítima defensa y, por consiguiente, sobresee al efectivo. «Por el momento, no hay imputación», dijeron fuentes de la fiscalía a La Voz en la tarde del jueves.
No obstante, según trascendió, el policía ya fue fichado por las autoridades, tendrá que designar un abogado y contratar a un perito de parte para los pasos procesales que se avecinan.
Por otra parte, se supo que el fallecido tiene antecedentes penales y condenas vigentes, dos de ellas por tenencia de arma de fuego y robo calificado agravado por el uso de armas.




































































