Desde hoy y hasta el sábado 31 de julio, se celebrará en Argentina la tercera edición de la «semana de la no dulzura», una campaña de bien público que surge de la sociedad civil con el propósito de generar conciencia sobre la importancia de moderar el consumo de azúcar y promover una mejor educación alimentaria para prevenir enfermedades.
La iniciativa este año tiene como lema «¡Azúcar oculto, al frente!», con el fin de apoyar la implementación de la Ley de Etiquetado Frontal de Alimentos la cual busca proteger y garantizar el derecho a la salud y a la información. Cabe recordar que esta ley obtuvo en 2020 media sanción en el Senado y el último 13 de julio obtuvo dictamen en Diputados.
Según estudios recientes, en la Argentina se consumen 114 gramos de azúcar diarios por habitante, el triple de lo recomendado por la Organización Mundial de la Salud (OMS), que va entre los 25 y 50 gramos.
Este exceso contribuye al crecimiento de la obesidad y las enfermedades crónicas no transmisibles (como la diabetes, el cáncer, las enfermedades cardiovasculares y enfermedades cerebrovasculares), que son la primera causa de muerte en el país, advierten los promotores de la Semana de la No Dulzura.

«Más de la mitad de los productos que hoy están en las góndolas contienen azúcar, la cual está presente en productos impensados como por ejemplo pastas de dientes, pan de molde, salsas, aderezos, pizzas congeladas, entre otros», agregan.
La Semana de la No Dulzura surgió en 2019 como una reacción frente a la Semana de la Dulzura, que promueve desde 1989 el consumo de golosinas. A diferencia de esta última, desde hoy y hasta el viernes se alienta una alimentación saludable y la compra en verdulerías y dietéticas.



































































