El presidente de Chile, Sebastián Piñera, removió el lunes a ocho ministros, incluido al cuestionado titular de Interior, Andrés Chadwick, integrando a su gabinete a una nueva generación de políticos en un intento por acallar una crisis social sin precedentes que mantiene una violenta pulseada en las calles.
En paralelo, mientras Piñera anunciaba los cambios en su gabinete, un millar de personas comenzó enfrentamientos con la Policía frente al Palacio de La Moneda, en el centro de Santiago, que con el correr de las horas se tornaron cada vez más violentos.
La violencia recrudeció a tal punto que se produjo un gigantesco incendio en la esquina de las calles Santa Rosa y la Alameda, la principal avenida de la capital. Las llamas afectaron a numerosos locales comerciales y a un centro médico, que evacuó a su personal a las 15 horas. Más de 17 compañías de bomberos concurrieron para contener el siniestro y evitar la propagación a edificios residenciales.
El incidente ocurrió cuando un grupo de personas atacó y saqueó la tienda de ropa Fashion’s Park y el local de McDonald’s ubicado frente a la Biblioteca Nacional. Después de un par de minutos, las llamas comenzaron a emanar desde el primero piso y rápidamente se propagaron a otros niveles y los carteles publicitarios que rodeaban el edificio.
Al respecto, la nueva vocera de gobierno, Karla Rubilar, precisó que «No es la gente que quiere la justicia social, que quiere algo mejor, es la gente que quiere destrucción y caos», señaló, e hizo un llamado a todos los sectores a condenar esta violencia.
En la misma línea, pese a la intensa jornada, la vocera rechazó que se vaya a reinstaurar el estado de emergencia.



































































