El gobierno de Córdoba autorizó misas de hasta 30 personas, luego de que el arzobispo de Córdoba, Carlos Ñáñez, expresara «su malestar y propósito de no acompañar las medidas».
El ministro de Salud provincial, Diego Cardozo, fue quien dijo que se trató de una «mala interpretación» de la Iglesia y aseguró que tanto misas como reuniones no masivas seguían habilitadas, bajo ciertos protocolos.
Indicó que las misas están permitidas con un máximo de 30 personas, con estricto cumplimiento de los protocolos de seguridad sanitaria. También los bautismos, los casamientos, las confesiones y los rezos individuales.
Por su parte, la Iglesia cordobesa decidió bajar el tono de las críticas, celebró que se diera «el diálogo franco» que solicitó a las autoridades, y se congratuló de que se podrá hacer «celebración de la Eucaristía con una presencia máxima de 30 personas».



































































