El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció este lunes en Twitter que volverá a imponer aranceles al acero y al aluminio procedentes de Argentina y Brasil.
La medida se debe, según Trump, a las «masivas devaluaciones» del peso argentino y el real. «Lo que no es bueno para nuestros granjeros», sostuvo.
El presidente estadounidense insiste en sus discursos tendientes a proteger las empresas nacionales, es uno de sus principales objetivos. Más aún teniendo en cuenta que el próximo año se celebran las elecciones presidenciales en Estados Unidos.
La decisión provocará, por un lado, que los productores de Estados Unidos sean más competitivos globalmente y, por otro, podría disuadir a la industria local de comprar acero o aluminio brasileño o argentino.
El acero y el aluminio son usados intensivamente por ejemplo, por la industria alimentaria en envases y para la protección de sus productos, así como en la industria automotriz para la fabricación de vehículos y de piezas o en la fabricación de maquinaria.
Ante el anuncio, el presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, respondió este mismo lunes que aprovecharía la línea directa que tiene con Trump para hablar sobre la decisión e intentar resolver el problema, consigna BBC.
Brasil es el segundo exportador de acero a Estados Unidos, por detrás de Canadá.
Impacto en la Argentina
En declaraciones recogidas por la agencia AFP, José Urtubey, portavoz del poderoso lobby industrial de Argentina UIA dijo que los productores del país se verán perjudicados inmediatamente por los aranceles.
Dada la «falta de competitividad» de Argentina como productor, el hecho de que Estados Unidos impusiera al país unos de los aranceles más bajos a su acero y aluminio fue «beneficioso», dijo Urtubey.
También Estados Unidos es el principal destino de las exportaciones de acero y aluminio argentinas.



































































