Este martes, el presidente Alberto Fernández dio un discurso en el 77º Período de sesiones de la Asamblea General de la ONU. Entre tantas cosas, habló del ataque que sufrió Cristina Fernández de Kirchner y afirmó que el atentado «buscó alterar la democracia» argentina. El presidente agradeció «la solidaridad que la Argentina ha recibido del mundo entero por el intento de magnicidio perpetrado contra la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner» y remarcó que el hecho «afectó la tranquilidad pública».
El mandatario hizo alusión al proceso democrático del país que está por cumplir 40 años. En ese marco, recordó la importancia de respetar al otro en la diversidad y criticó «la violencia fascista que se disfraza de republicanismo».
Otro de los temas mencionados por el presidente fue la situación económica a nivel mundial. Lamentó que, en la actualidad, la fortuna de solo 10 hombres representen más que los ingresos del 40 por ciento de la población mundial. Y agregó: «No denunciar este modelo de acumulación puede volvernos cómplices». Frente a esto, Fernández solicitó una revisión de los modelos económicos que aumentan la desigualdad entre países y afirmó que «las naciones endeudadas padecen mucho más los efectos», haciendo referencia a nuestro país como una de ellas.
El presidente confirmó que «Argentina cumplirá su rol como exportador de alimentos», porque cree indispensable la seguridad alimentaria. Pero pidió por un sistema de comercio más transparente, equitativo y previsible.
Además, Fernández pidió que se levanten los bloqueos de Cuba y Venezuela, por la universalización del acceso a las tecnologías, y recordó que se sigue trabajando para que los responsables del atentado a la AMIA sean juzgados y condenados.
Por último, hizo referencia a las Islas Malvinas y pidió a la Asamblea que se retomen las negociaciones con el Reino Unido. Criticó que este ocupó ilegalmente la zona y persistió en una presencia militar.



































































