El exdiputado seguirá bajo investigación por presuntas lesiones leves y privación ilegítima de la libertad. La Justicia le impuso una restricción perimetral de 300 metros
Facundo Moyano recuperó la libertad este martes por la noche, pero seguirá bajo investigación por el episodio ocurrido con su pareja, Candela Arizaga, en el barrio porteño de Belgrano. El exdiputado fue imputado por presuntas lesiones leves y privación ilegítima de la libertad en un contexto de violencia de género.
Moyano compareció ante el fiscal tras el allanamiento realizado durante la jornada en el barrio de Belgrano, procedimiento ordenado luego de la denuncia presentada por su pareja.
Una vez concluida la audiencia, la Justicia dispuso su liberación, aunque continuará vinculado al expediente y deberá cumplir una serie de restricciones, confirmó su abogado defensor, Miguel Molina.
Como condición para permanecer en libertad, la Justicia impuso al exlegislador varias medidas cautelares: tiene prohibido acercarse a Candela Arizaga a menos de 300 metros, no podrá mantener ningún tipo de contacto con la joven durante el desarrollo de la causa, deberá fijar un domicilio y presentarse cada vez que sea citado por la Fiscalía o el Juzgado.
La declaración de Candela Arizaga
Tras recibir el alta médica, Arizaga sostuvo que Moyano «no le pegó» y atribuyó lo sucedido al consumo de drogas. Las primeras pericias médicas constataron una lesión en una de sus rodillas, compatible con una caída, sin detectar otras heridas de gravedad.
Al abandonar la Fiscalía, luego de declarar durante casi una hora, Moyano se limitó a decir ante periodistas: «Está todo aclarado». Mientras tanto, la investigación continúa con el análisis de las cámaras de seguridad y la toma de testimonios para reconstruir con precisión cómo se desarrollaron los hechos.



































































