El informe forense reveló que la víctima recibió más de diez heridas de arma blanca en un ataque que su expareja, Maximiliano Baudraco, perpetró delante de las tres hijas de la mujer
La investigación por el femicidio de Rocío Belén Gómez sumó datos escalofriantes que dan cuenta de la violencia del ataque ocurrido el 20 de julio. El informe forense determinó que la joven murió por un cuadro de shock hipovolémico al ser apuñalada en su vivienda.
La autopsia al cuerpo de Gómez reveló que recibió más de diez puñaladas y que cinco de esas heridas comprometieron órganos vitales. Por el crimen, permanece detenido su ex pareja, Maximiliano Braudaco (40), quien al momento del ataque cumplía una condena condicional por violencia familiar.
Entre las heridas relevadas, los peritos identificaron una lesión que ingresó por el omóplato y perforó la aorta y un pulmón de la víctima. Esa herida fue determinada como la causa directa de la muerte. La cantidad y la dispersión de los cortes en el cuerpo llevaron a la fiscalía a calificar el hecho como un femicidio agravado por el vínculo y por violencia de género.
El contexto del ataque se ve exacerbado porque se produjo frente a las tres hijas de Rocío, de 9, 6 y 2 años, quienes estaban presentes en la casa cuando se perpetró el crimen. Las dos mayores trataron de frenar a Braudaco a los gritos, sin éxito, mientras el sujeto continuaba con la agresión.
El caso originó fuerte conmoción luego de que se conociera que Braudaco contaba con antecedentes por violencia de género. En octubre de 2025 había sido condenado a dos años y dos meses de prisión condicional por un hecho ocurrido en 2023, en el que la víctima había sido la madre de Rocío.



































































