Por la paritaria de los empleados legislativos, tienen un incremento del 6,7% que se aplica en tres tramos y termina en agosto. Será uno de los pocos sectores de la economía argentina, que le ganan a la inflación
A partir de agosto, los senadores nacionales recibirán un nuevo aumento acumulativo del 6,7% en sus dietas y percibirán un sueldo bruto de casi $12 millones.
Se trata de un incremento dividido en tres tandas: un retroactivo del 2,4% de junio, un 2,2% correspondiente a julio y un 1,9% para agosto. La suba es el resultado de la llamada Ley de Enganche, aprobada por el propio cuerpo legislativo, que ata su salario a las paritarias del Congreso.
De esta manera, entre enero y agosto los senadores habrán recibido una suba del 19% que se traduce en un aumento de alrededor de $1.200.000. El porcentaje supera a la inflación acumulada del primer semestre, que según el INDEC fue del 16,8%.
De esta manera, en agosto los legisladores de la Cámara alta percibirán un haber bruto de $11.877.000.
En tanto, los diputados nacionales no están comprendidos dentro de la ley de enganche y mantienen un salario bruto de $6.072.000, con un neto cercano a $4,3 millones.
Mientras tanto, los salarios de la mayoría de los trabajadores del Senado (categoría 6) pasarán de cobrar $1.119.351 a $1.193.538.
No todos los senadores, sin embargo, percibirán efectivamente la totalidad del aumento. Tal como ocurrió en ocasiones anteriores, legisladores de La Libertad Avanza, la UCR, el Pro y algunos bloques provinciales podrían optar por renunciar a la mejora o donar el excedente.































































