La mujer fue apuñalada por su expareja. El principal acusado tenía una condena previa por violencia de género contra la propia víctima
El femicidio ocurrido durante la madrugada de este lunes en Santa María de Punilla tuvo como víctima a Rocío Belén Gómez, una joven de 25 años y madre de tres niñas menores de edad. El principal señalado es su expareja, Maximiliano Braudaco (40), quien ya tenía una condena por violencia de género.
El hecho sucedió en una vivienda del barrio Santa María Oeste, donde ambos mantuvieron una discusión que terminó de la peor manera. Según la investigación, el agresor atacó a la joven con un arma blanca.
Durante el episodio, la madre de Rocío intentó intervenir para frenar la agresión. Al no conseguirlo, salió a pedir ayuda a los vecinos y, cuando regresó, encontró a su hija gravemente herida en la vía pública.
El acusado trató de huir pero, tras un operativo cerrojo, la Policía logró detenerlo a pocas cuadras del lugar.
El agresor ya había sido condenado por violencia
La Fiscalía de Instrucción N.º 2 de Cosquín confirmó que el hombre tenía una condena de ejecución condicional por violencia de género. Esta sentencia había sido dictada por hechos cometidos contra la propia Rocío Gómez, luego de una denuncia presentada por la madre de la joven.
Pese a esos antecedentes, Braudaco permanecía en libertad. Tras el ataque, escapó del lugar a pie, aunque finalmente fue detenido e imputado por el delito de homicidio calificado por mediar violencia de género (femicidio).




































































