El presidente de Estados Unidos no acepta la oferta de Irán para reabrir el estrecho de Ormuz y postergar las negociaciones sobre su armamento nuclear
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, no está conforme con la última propuesta de paz de Irán para reabrir el estrecho de Ormuz y dejar las negociaciones sobre el programa nuclear iraní para una etapa posterior, según informaron medios estadounidenses que citaron a funcionarios de la Casa Blanca.
El mandatario debatió la propuesta de Irán el lunes por la tarde en una reunión con sus principales asesores de seguridad nacional, que se desarrolló en la Sala de Crisis de la Casa Blanca.
Trump calificó de «insuficiente» el plan de Teherán, que proponía intercambiar la reapertura del estrecho de Ormuz por la permanencia de su programa atómico. Para Washington, la oferta es una maniobra distractiva para consolidar su estatus nuclear bajo la presión del bloqueo energético.
En efecto, Estados Unidos exige el desmantelamiento total del proyecto nuclear, el cese de la fabricación de misiles balísticos y la apertura permanente de Ormuz sin la supervisión de los ayatollahs.
El secretario de Estado, Marco Rubio, fue tajante al señalar que la prioridad absoluta es impedir que Irán se convierta en una potencia atómica, independientemente de la crisis en los mercados del crudo.
Ante el rechazo de la Casa Blanca, el canciller iraní Abbas Araqchi inició una gira de urgencia por Rusia y Pakistán. Teherán busca que Vladimir Putin y el primer ministro paquistaní, Shehbaz Sharif, actúen como mediadores o garantes de un acuerdo que evite el colapso total de la tregua.
Sin embargo, las condiciones de Trump incluyen el fin del financiamiento a grupos como Hezbollah y los Hutíes, puntos que el régimen iraní considera innegociables para la supervivencia regional.





































































