Lo anunció el canciller Pablo Quirno, quien destacó que el país continuará sus relaciones de cooperación internacional en materia sanitaria y que seguirá formando parte de la Organización Panamericana de la Salud (OPS)
El ministro de Relaciones Exteriores, Comercio Internacional y Culto, Pablo Quirno, anunció este martes que quedó formalizado el retiro de Argentina como integrante de la Organización Mundial de la Salud (OMS).
«Nuestro país continuará promoviendo la cooperación internacional en salud a través de acuerdos bilaterales y ámbitos regionales, resguardando plenamente su soberanía y su capacidad de decisión en materia de políticas sanitarias», agregó el funcionario.
«Hoy se hace efectivo el retiro de la Argentina de la OMS al cumplirse un año de la notificación formal realizada por nuestro país. De conformidad con lo establecido en la Convención de Viena sobre el Derecho de los Tratados, esta acción se produce un año después de realizada esa comunicación», ahondó Quirno.
En ese sentido, Argentina continúa formando parte de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), el organismo especializado del sistema interamericano encabezado por la Organización de los Estados Americanos, que además está afiliado a la Organización Mundial de la Salud.
Los motivos detrás de la salida de la Argentina de la OMS
Con la salida del organismo dependiente de Naciones Unidas, el país dejará de participar en los programas, fondos y foros técnicos coordinados por la OMS, una entidad muy cuestionada por la administración libertaria.
Las duras críticas de la gestión de Milei contra la organización sanitaria global se basan en el rechazo a los métodos implementados durante la pandemia del Coronavirus, donde la OMS «falló en su mayor prueba de fuego».
En el comunicado oficial difundido el año pasado, cuando se anunció el retiro argentino de la organización, el Gobierno aseguró que la entidad de la ONU «promovió cuarentenas eternas sin sustento científico», las cuales «provocaron una de las mayores catástrofes económicas de la historia mundial». Para el Gobierno, esas prácticas «podrían catalogarse como un delito de lesa humanidad».
Asimismo, la gestión libertaria cuestionó como en Argentina «la OMS respaldó a un gobierno que dejó a los niños fuera de la escuela, a cientos de miles de trabajadores sin ingresos, llevó a los comercios y PyMEs a la quiebra, y aún así nos costó 130.000 vidas».
En este sentido, el Gobierno afirmó que las recetas de la OMS «no funcionan porque son el resultado de la influencia política» en lugar de basarse en la ciencia, además de ser «inflexibles» y «asumir competencias que lo le corresponden, limitando la soberanía de los países».
«Urge repensar desde la comunidad internacional para qué existen organismos supranacionales, financiados por todos, que no cumplen con los objetivos para los que fueron creados, se dedican a hacer política internacional y pretenden imponerse por encima de los países miembro», sentenciaba el texto publicado en 2025.




































































