La central apuesta a «paralizar» el país. No hay colectivos, trenes, vuelos ni subtes. En paralelo, el Congreso sesiona
La Confederación General del Trabajo (CGT) inició en los primeros minutos de este jueves su cuarto paro general contra la administración de Javier Milei.
La medida, que se extenderá por 24 horas, promete una jornada de actividad mínima debido a la adhesión total del transporte público, incluyendo a los colectiveros de la UTA.
Bajo la consigna de que «la Argentina se paralizará de punta a punta», la dirigencia sindical busca fijar postura frente al proyecto de reforma laboral que este jueves se debate en la Cámara de Diputados, en medio de un clima de tensión política y gremial.
El escenario post-paro
Se espera que con el cambio de la eliminación del polémico artículo de las licencias, el proyecto se apruebe en Diputados y vuelva al Senado para tratarse allí la semana próxima.
En caso de convertirse en ley, el sindicalismo iniciará el trámite de la judicialización de la reforma laboral, pese a que en el camino se fueron excluyendo del expediente algunas iniciativas que generaban malestar en la CGT como la cuota sindical.




































































