Hoy comienzan las sesiones extraordinarias del Congreso, con la reforma laboral y el Régimen Penal Juvenil como ejes centrales
Tras un fin de año y el receso estival, el Congreso comienza este lunes con el período de sesiones extraordinarias convocadas por Javier Milei. El llamado durará hasta el 27 de febrero -el domingo 1 de marzo, el primer mandatario inaugurará un nuevo período ordinario- y el Gobierno libertario depositó su mayor energía, ya desde diciembre último, en un proyecto con horas definitorias en el Senado: la reforma laboral.
Se estima que la reforma laboral llegue al Senado, su cámara de origen, el 11 o 12 de febrero, mientras que otros proyectos aún no tienen fechas de tratamiento, porque requieren la conformación de comisiones. La actividad legislativa se inicia formalmente este martes 3 de febrero, marcando la apertura de un período de negociaciones clave para el Gobierno.
La Ley de Modernización Laboral ya cuenta con dictamen de mayoría en las comisiones de Trabajo y Previsión Social y de Presupuesto y Hacienda del Senado desde diciembre de 2025, pero entonces no se alcanzaron los votos necesarios para tratarla. La senadora Patricia Bullrich, que lidera el proyecto, afirmó que la votación se realizará antes del 13 de febrero. El oficialismo tiene un principio de acuerdo con 44 legisladores aliados y necesita al menos 37 votos para lograr quórum.
En paralelo, Patricia Bullrich busca consensos negociando cambios en el texto de la reforma laboral y se reunirá con jefes de bloques dialoguistas de la UCR para consolidar apoyos. La oposición se muestra fragmentada: en el Senado, el sub bloque Convicción Federal votó dividido en temas previos como el Presupuesto 2026, generando tensiones internas y dificultando la coordinación contra los proyectos del oficialismo.
En cuanto al Régimen Penal Juvenil, el Gobierno suma apoyos de otros bloques y de gobernadores como Maximiliano Pullaro (Santa Fe), que sostiene que menores de 14 años deben ser juzgados por delitos graves. La falta de unidad de la oposición, con sectores que exigen cambios profundos y otros que negocian compensaciones provinciales, deja al oficialismo con margen para avanzar en su agenda durante este período extraordinario.






































































