El Colegio de Farmacéuticos advirtió sobre las consecuencias que la situación genera en farmacias de barrio y de pequeñas localidades
El Colegio de Farmacéuticos de Córdoba expresó su alarma por la crisis que atraviesan las farmacias de la provincia a causa de los atrasos en los pagos por parte de PAMI, una situación que repercute directamente en la atención a jubilados y pensionados.
Desde la entidad señalaron que, tal como vienen advirtiendo en los últimos años, la situación financiera de las farmacias se ha tornado insostenible. Se trata —indicaron— de datos objetivos de la realidad y no de una opinión sectorial. En ese contexto, alertaron que las farmacias ya no pueden continuar financiando la dispensa de medicamentos del PAMI, y que algunas debieron interrumpir la atención a jubilados, mientras que otras se encuentran al límite de su sostenimiento económico.
El comunicado remarca que PAMI mantiene una deuda con las farmacias, dado que los medicamentos ya fueron abonados a la industria farmacéutica con recursos propios de los farmacéuticos. De esta manera, las farmacias de barrio están absorbiendo un costo que corresponde al Estado nacional, una situación que —advirtieron— no puede prolongarse.
Asimismo, el Colegio subrayó que las farmacias no constituyen una intermediación comercial, sino un eslabón esencial del sistema de salud, ya que garantizan el acceso seguro a los medicamentos a través de profesionales de la salud debidamente formados y habilitados.
La situación, señalaron, podría agravarse en caso de no regularizarse los desembolsos, afectando tanto a los trabajadores del sector como a los adultos mayores que dependen de PAMI para acceder a sus tratamientos.




































































