El Senado acelera negociaciones para sancionar el Presupuesto 2026 este viernes, con resistencia por el artículo 30 sobre partidas presupuestarias a la educación y la ciencia
Desde este viernes al mediodía, el Gobierno nacional tendrá una sesión determinante en el Senado para su proyección política y financiera. Tras más de un mes de negociaciones con las provincias, busca sancionar su redacción de Presupuesto 2026, para interrumpir dos años consecutivos sin ley presupuestaria.
Además, incluye en el debate el proyecto de Presunción de Inocencia Fiscal, que contempla una reforma del Régimen Penal Tributario y una declaración simplificada del Impuesto a las Ganancias.
El oficialismo teme que se replique en el Senado la conducta ocurrida en Diputados, cuando una rebelión desde las provincias impidió la sanción de un capítulo entero. Se trataba de una redacción que incluía la eliminación de las leyes de financiamiento universitario y la emergencia en discapacidad, la distribución de fondos de coparticipación a la ciudad de Buenos Aires, la derogación de la movilidad de asignaciones familiares y la reducción de las regiones alcanzadas por el régimen de zona fría.
Ahora, el foco está puesto en el artículo 30 del Presupuesto 2026, que define la derogación de las leyes que fijan mínimos de partidas presupuestarias a la educación y la ciencia.
Presupuesto 2026: los puntos más importantes
Entre las proyecciones del Presupuesto 2026, el Gobierno estipula un crecimiento del 5,4% del PBI, una inflación anual del 10,1% y un tipo de cambio de $1.423 hacia diciembre del próximo año, objetivo que implicaría un fortalecimiento del peso nacional dado que en la jornada de la sesión el dólar cerró a $1.425. Además, se considera como meta un superávit fiscal primario del 1,5% del PBI.
Según la Oficina del Presupuesto del Congreso, la recaudación crecerá 0,47% del PIB, «con mayor presión sobre Combustibles y el Impuesto a las Ganancias». El organismo también detectó que las transferencias corrientes a provincias se incrementarán 31,1% respecto del cierre previsto para este año; mientras que las empresas públicas recibirán $4,4 billones en transferencias corrientes y de capital.
El Impuesto a las Ganancias aportaría $16,5 billones, con una suba real del 12,8%. El IVA, $32,9 billones, con un crecimiento real del 8%. Débitos y créditos bancarios -uno de los tributos que el Gobierno aspira a reducir o eliminar- generaría $16,4 billones, con una mejora real del 10%. Por otro lado, se prorroga hasta 2045 la eximición de tributos a la energía renovables.





































































