Pablo Carrasco, ex empleado de la empresa Crese y denunciante en la Justicia de un miembro de la conducción del sindicato Surrbac, fue baleado en la puerta de su vivienda de barrio Villa El Libertador, en enero de este año.
Según precisó en las últimas horas, Carrasco sigue recibiendo amenazas en su domicilio. Esta madrugada, encontró una corona de flores fúnebre colgada en la puerta de su casa.
La corona no tenía ningún papel ni mensaje adosado y según precisó el abogado de Carrasco, Marcelo Villarroel, «No estaba la consigna policial. Ya nos habíamos quejado con el fiscal del caso, Villada», explicó a La Voz, y agregó que la custodia no es regular, sino «salteada».
«Algunos se quedan, otros se van», dijo sobre los policías que deben vigilar el domicilio de su defendido.
Cabe señalar que, en su momento, Carrasco inició una causa judicial contra el número dos del Surrbac, Pascual Catrambone, acusándolo por enriquecerse a través de empresas familiares que firmaron contratos millonarios con la empresa Crese.
Desde el Surrbac emitieron un comunicado en el que se desprenden del episodio: “Es preocupante ver cómo, desde ciertos medios de comunicación, ciertos periodistas arman rápidamente historias tratando de vincular a nuestro sindicato y dirigentes con hechos delictivos que nada tienen que ver, como el sufrido por Pablo Carrasco por estos días”.





































































