La Armada de Israel destruyó toda la flota militar del depuesto régimen de Bashar Al Assad en Siria. Además, tropas israelíes se apostaron en el territorio sirio dentro del área desmilitarizada de la frontera
El ministro israelí de Defensa, Israel Katz, confirmó este martes que la Armada de Israel destruyó toda la flota militar del depuesto régimen de Bashar Al Assad en Siria, mientras sus tropas terrestres siguen apostadas dentro del área desmilitarizada de la frontera.
«La Marina de Israel operó el lunes por la noche destruyendo con éxito la flota siria», indicó Katz durante una visita a una base naval en Haifa, en el norte de Israel.
Los ataques a gran escala desde los buques de guerra israelíes se llevaron a cabo para evitar que las capacidades y el armamento de la marina siria cayeran en manos de las fuerzas insurgentes, la mayoría islamistas y proturcas.
«Quien siga los pasos de Al Assad terminará como Assad. No permitiremos que una entidad terrorista islámica extremista actúe contra Israel desde más allá de sus fronteras, haremos todo lo posible para eliminar la amenaza», advirtió el ministro.
Previamente, el Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH) informó más de 300 ataques aéreos por parte del Ejército de Tel Aviv, para destruir las principales instalaciones militares de Siria.
El Observatorio subrayó que entre las instalaciones atacadas figura un centro de investigación situado cerca de Damasco y supuestamente vinculado al programa de armas químicas de Siria, unas instalaciones ubicadas en Barzé que ya fueron bombardeadas en 2018 por Estados Unidos, Francia y Reino Unido.
Traspaso de poder
En tanto, en Damasco, el líder de los rebeldes sirios, el islamista Abu Mohamed al Jolani, que desde hace unos días se identifica con su verdadero nombre, Ahmed al Chareh, se reunió el lunes con el ex primer ministro Mohamed al Jalali para coordinar el «traspaso de poder».
Al Assad huyó de Siria luego de la ofensiva relámpago de la coalición rebelde liderada por la organización islamista Hayat Tahrir al Sham (HTS), que tomó la capital el domingo y puso fin a más de cinco décadas de gobierno de la dinastía fundada por el padre de Bashar, Hafez al Assad.




































































